Edificio calle José María Ordoño de Burgos donde ocurrió el triple crimen. RRH
Crímenes sin resolver en Burgos

El triple crimen de los Barrio en Burgos: «Mientras no prescriba, hay posibilidad de resolverlo»

Carlos Segarra, exsubinspector de Policía Nacional, dirigió las primeras fases de la investigación del asesinato de los tres miembros de la familia Barrio en Burgos. En su expediente tiene casos de éxito como la resolución del crimen de la peregrina Denise Pikka en Astorga cuyo autor, Miguel Ángel Muñoz, fue detenido y condenado por el asesinato a 23 años de prisión

M. J. Pascual

Valladolid

Martes, 20 de diciembre 2022

Desde principios de los años noventa del pasado siglo, esa treintena de expedientes ensombrecen el alto porcentaje de éxitos en la resolución de casos de la Policía Nacional y la Guardia Civil en una comunidad que se vanagloria de mantener una de las tasas de ... criminalidad más bajas de España desde que existen estadísticas.

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El Norte de Castilla ha recopilado todos ellos y ha dado voz a familiares, testigos e investigadores relacionados con estos crímenes en el especial Treinta crímenes en busca de autor.

Entre estos relatos de la crónica negra de Castilla y León destaca el triple crimen de los Barrio en Burgos. Uno de los sucesos más brutales que se recuerdan en el país y para el que todavía no hay un culpable.

El exsubinspector de Policía Nacional Carlos Segarra, que formó parte de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) y ha cosechado éxitos como la resolución del crimen de la peregrina Denise Pikka en Astorga (León) -cuyo autor, Miguel Ángel Muñoz, fue detenido y condenado por el asesinato a 23 años de prisión-, también estuvo al frente de la investigación del triple homicidio de la familia de Burgos, con algunos paréntesis, desde 2004 hasta 2014.

Segarra asegura que «a nivel policial, ningún caso se archiva, cualquier nuevo indicio se va a investigar hasta el final» y arroja un poco de esperanza manifestando que «mientras no prescriba, hay posibilidades de resolverlo».

En este sentido, las nuevas tecnologías pueden ser clave para hallar nuevas pistas e incluso para dar con un culpable, medios de los que hace 18 años no se disponía. Pero el exsubinspector no aporta más detalles al respecto dado que la investigación continúa abierta y desvelar ciertos pasos podría perjudicarla.

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El crimen que conmocionó a Burgos

Han pasado 18 años pero nadie ha olvidado uno de los crímenes más atroces de la crónica negra reciente de España. El 7 de junio de 2004 Burgos se despertaba con la noticia de un triple asesinato. El de un matrimonio y su hijo de doce años que, con 99 puñaladas, habían encontrado la muerte en su domicilio. Salvador Crisanto Barrio Espinosa, de 53 años; su mujer Julia Dos Ramos Santamarina, de 47; y su hijo Álvaro Barrio Dos Ramos, de 12 años, aparecieron muertos en la madrugada del 7 de junio en su piso de la calle Jesús María Ordoño.

La puerta no fue forzada ni presentaba ningún signo visible de violencia. Sin embargo, una vez traspasado el umbral la escena del crimen era dantesca. La investigación sigue abierta, al cargo permanece la Unidad contra la Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) que asumió el mando cogiendo el relevo a la comandancia burgalesa.

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La 'Operación Caín' tuvo como principal sospechoso a Rodrigo, el hijo mayor, que contaba 16 años y estudiaba en un internado. Heredó un millón de euros. El asunto fue archivado por la jueza de menores. Después, las líneas de investigación se centraron en otro sospechoso, Ángel Ruiz, quien atropelló y mató a una vecina con su vehículo y antes había contratado un sicario para cometer otro asesinato en Bilbao.

Su animadversión manifiesta hacia Salvador Barrio le puso en el foco de la investigación, pero 18 años después el misterio continúa. Este hombre está en prisión y sigue como investigado.

Por otro lado, tras la muerte de sus padres y hermano, Rodrigo se trasladó a Galicia con varios de los hermanos de su madre y tutores legales desde ese 7 de junio de 2004. La acusación de Rodrigo como posible autor del triple crimen destapó las sospechas de sus tíos, que empezaron a pensar que su sobrino había sido el asesino de sus padres y hermano. «La visión de los hechos la tengo muy formada. Sigo pensando que Rodrigo fue el asesino» relata 18 años después el hermano de la madre de Rodrigo, Benito Dos Ramos.

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Faltan dos años para que el caso prescriba, pero como las diligencias se reactivaron en 2014 a partir de nuevos indicios contra el principal sospechoso, se abre un nuevo horizonte para los investigadores hasta el año 2034.

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