Secciones
Servicios
Destacamos
Celestino J. Vinagre
Viernes, 17 de abril 2020, 12:02
«Es una luchadora nata. Es un milagro». Antonio Martín recibía en la tarde de este jueves entusiasmado, sobre las tres de la tarde, la noticia de que su abuela Evarista, natural de Calamonte, dejaba el hospital de Mérida. Allí ha estado ingresada tres días ... tras fiebres altas y problemas respiratorios provocadas por el Covid-19. Ya está curada. El hecho de que esta mujer de 105 años haya superado un momento muy delicado y esté de nuevo en la residencia calamonteña Padre Leocadio es recibida con euforia por su familia.
Evarista Rubio Galán, con 5 hijas vivas (más otro hijo fallecido), 16 nietos y 8 bisnietos, cumplirá los 106 años en julio. «Su vida es un ejemplo de lucha. Y ahora lo está demostrando en una situación tan dura como la que todos estamos sufriendo», comentaba su nieto. «La última vez que la pudimos visitar fue el 8 de marzo. El 9 de abril nos avisaron que había dado positivo por Covid-19 pero decidieron que era mejor que se quedara aislada en la residencia. Pero empeoró. Empezó a tener fiebre alta y problemas de respiración, algo muy grave por su edad y porque necesita oxígeno todo el día. Y encima se cayó. La mandaron al hospital para ingresarla», relata.
En el hospital de la capital de Extremadura ha pasado tres días en planta y ha experimentado una mejoría tan evidente que se ha decidido su traslado al centro de mayores. No solo eso. La centenaria de Calamonte ha vencido totalmente al coronavirus, según le confirmaron desde el centro hospitalario tras la realización de la última prueba.
«Tenemos muchas ganas de verla de nuevo, de abrazarla y besarla. Es un ejemplo para nosotros y creo que para mucha gente», finalizaba emocionado su nieto Antonio.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para registrados
¿Ya eres registrado?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.