La morfología de la mano humana apenas ha cambiado en 1,3 millones de años

Se ha estudiado una falange del Plesitoceno Inferior hallada en Atapuerca, casi única en su especie

La morfología de las manos ha permanecido invariable entre el sapiens y el neandertal

La evolución tecnológica estaría más relacionada con la capacidad craneal que con los cambios en las manos

La morfología de la mano humana apenas ha cambiado en 1,3 millones de años Falange hallada en Atapuerca objetivo del estudio. BC

Un reciente estudio publicado en ‘Journal of Human Evolution’ por  un equipo científico español ha demostrado que la morfología de las falanges, y por tanto de la mano, ha permanecido estable durante los últimos 1,3 millones de años. Adrián Pablos, biólogo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y de la Universidad de Burgos (UBU) es el segundo autor de este estudio, realizado sobre la falange del Pleistoceno Inferior hallada en el yacimiento de la Sima del Elefante de Atapuerca, en 2008.

El estudio liderado por Carlos Lorenzo, del Institut Catalá de Paleoecologia Humana y Evolució Social (IPHES) y de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (URV), se basa en el fósil ATE9-2, atribuido a Homo sp, y que responde a la primera falange proximal del quinto dedo izquierdo de un individuo adulto, que es especialmente importante debido a la escasez de huesos de la mano en el registro fósil humano durante el Pleistoceno Inferior.  

El análisis de la falange realizado por los investigadores, comparándola con el escaso registro fósil mundial y con dos muestras de humanos modernos, indica que no difiere en gran medida de la falange de sapiens y neandertales, “y esto nos permite afirmar que la mano ha permanecido en estasis o estabilidad morfológica desde hace alrededor de 1,3 millones de años hasta la actualidad”, explica Adrián Pablos.

Las únicas diferencias observadas hacen referencia a la robustez del fósil, algo que comparte con los neandertales y los homínidos del yacimiento de la Sima de los Huesos de Atapuerca. “Esta robustez, o anchura de la articulación distal, parece un carácter primitivo que ya se observa en otras partes esqueléticas y en homínidos más antiguos, lo que confirma el hecho de que la especie Homo sapiens se diferencia de otras especies fósiles en su gracilidad corporal”, señala Pablos.

Hasta la aparición de esta falange, no hay registro fósil del género Homo para este elemento anatómico más antiguo que los neandertales y los homínidos de la Sima de los Huesos. Solamente existen fósiles de falanges proximales de mano del quinto dedo de Australopithecus, y algunos restos fragmentarios de los que no se sabe si pertenecen al género Homo o Australopithecus.

Evolución tecnológica

Las manos de Australopithecus presentan falanges proximales curvadas, hecho que algunos investigadores han relacionado con su dificultad o imposibilidad a la hora de realizar y utilizar herramientas líticas. La falange de la Sima del Elefante es tan recta como la de los humanos modernos. Sin embargo, el modo de fabricar herramientas ha cambiado mucho desde hace 1,3 millones de años.

Los investigadores han llegado a la conclusión de que las falanges, y por tanto la mano, de los homínidos ya tenían todas las características morfológicas para elaborar herramientas muy avanzadas hace al menos 1,3 millones de años, y que por consiguiente la evolución tecnología ha de estas relacionada con la capacidad craneal y no con la variabilidad morfológica de la mano.

En este artículo titulado “Early Pleistocene human hand phalanx from the Sima del Elefante (TE) cave site in Sierra de Atapuerca (Spain)” también han participado otros miembros del CENIEH, el IPHES, la UBU, además de científicos procedentes del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y comportamiento Humanos.