Sierra: “La Catedral de Burgos tiene un gran libro de misterio por escribir”
El escritor Javier Sierra asegura que el gran misterio por resolver es lo que hay “antes y después de la vida”, a la que califica de “paréntesis”
“Me volvería loco si me encuentro a un personaje como Fovel en el Museo de la Evolución y escribiría un libro con esa historia”

El escritor de misterio, investigador y periodista presenta esta tarde, en el Museo de la Evolución Humana, su último trabajo literario: ‘El maestro del Museo del Prado’. Una charla poco convencional en la que, a través de proyecciones y otro tipo de materiales, descubrirá los grandes misterios que esconde la colección de la que es una de las instalaciones museísticas más importantes de España. Pero los misterios están en todas partes, también en Burgos y, si no se lo creen, lean atentamente lo que le ha contado Javier Sierra a BurgosConecta.
¿El investigador es un curioso por naturaleza?
Indudablemente. Es el ingrediente fundamental que te obliga a hacerte preguntas. Y una curiosidad cultivada desde la infancia. No tener ni padres ni profesores que te digan “niño no preguntes”; eso es fundamental. Si quien nos lee es padre o educador, que fomente la capacidad de formular preguntas. Es básico.
Usted es uno de los investigadores del misterio de más prestigio en Europa, pero ¿cómo fueron sus inicios en este mundo?
Empecé muy jovencito. Y además de la curiosidad que tenía de niño, también tenía el componente pasional. A mí me gustaba mucho lo que estaba haciendo y fui orientado toda mi trayectoria, mis estudios, mi carrera hacia ésto. Nadie estaba muy seguro, y mucho menos en mi familia, que esto fuera a parar a alguna parte; no me estaba ajustando a ningún molde social establecido, pero yo apelaba a, precisamente, esa necesidad tan humana, y que compartimos tantos, que era saber. Yo quería saber, me implicaba en la investigación para encontrar respuestas y después lo compartía con los demás. Y el resultado ha sido magnífico.
Cernégula, Ochate, Villarcayo, Quintanortuño, el Arlanza… Burgos es una provincia llena de misterios, de cosas curiosas por ver e investigar, ¿con cuál de ellas se queda?
Siempre me ha impresionado mucho la historia de la Catedral porque pasa por muchas épocas de construcción y al final es un edifico singular. No es la pureza del gótico leonés. Tiene muchas visiones. Siempre he pensado que la Catedral de Burgos tiene un gran libro por escribir por los misterios que encierra. No sé si seré yo quien lo escriba, pero desde luego, siempre que vengo a Burgos me pierdo ahí.
¿Qué misterio tiene la Catedral?
Tiene una gran simbología que me parece muy interesante. Por ejemplo, la alquimia y la Catedral tienen una relación muy directa. Al final lo que buscaban las catedrales góticas era la transmutación del alma del fiel y eso es lo que persigue la alquimia.
Si le digo que cuando usted entra en el Museo de la Evolución se encuentra un personaje como Luis Fovel que le guía por el recinto, como le ocurrió hace tantos años en El Prado observando La Perla, de Rafael… ¿qué me dice? Se volvería usted loco…
Si, (risas), me volvería loco; y escribiría otro libro, por supuesto. Yo creo que cada museo tiene, en el fondo, su maestro secreto y dice la palabra correcta y en el momento adecuado que te puede cambiar la vida. Y qué mejor que buscarlo en un museo. Hay mucho que ver y mucha palabra que rastrear.
De todos los misterios que conoce, o que ha investigado, ¿cuál de ellos es el que más le ha impresionado, el que más miedo le ha dado?
Es muy sencillo, en realidad. El verdadero misterio sobre el que pivota todo, absolutamente todo y nuestra sociedad no habla porque es el gran tema tabú, y que en el fondo es hacia dónde vamos todos, es la muerte. Todo lo que tiene que ver con lo que hay después de la muerte, a mí me produce una gran inquietud, una gran curiosidad. Yo he extendido ese círculo más; no sólo lo que hay después de la muerte. Me interesa mucho lo que hay antes de la vida. He sido padre y cuando tienes a tu hijo en brazos por primera vez te preguntas, y esto, ¿dónde ha estado antes?, ¿de dónde viene? Ahí hay un misterio que la biología, la cultura, no puede y no sabe responder, que la religión no responde tampoco de manera satisfactoria y que nos trae en jaque.
¿Es la vida un paréntesis entre el antes y el después?
Sí, está claro. El gran misterio es la vida con esos paréntesis que llamamos nacimiento y muerte.